Recuperación y restauración del Castillo:

El 29 de Agosto de 1991, tras quince años de altibajos el Ilmo. Ayuntamiento consigue adquirir el castillo.

Hasta llegar a esta fecha el castillo había sido víctima de la desidia y del abandono.

En el siglo XVIII sufrió una transformación para aprovecharlo como vivienda del administrador del duque de Sesa. No hubo reparos en romper el adarve, con el fin de dar acceso al jardín ubicado en la barbacana, y cometer tantos cuantos desmanes se consideraron necesarios para la nueva función del viejo castillo, un caserón que estuvo habitado hasta las primeras  décadas del siglo XX. 

Parece ser, aunque no está documentado, que en los años cincuenta del pasado siglo, sin criterios arqueológicos, se repusieron algunas almenas, como las de la torre del homenaje, con una desacertada reconstrucción de parte de las mismas y un inadecuado  revoque.

Tras adquirir el castillo el ayuntamiento de Iznájar, se plantea una propuesta de actuación, con diferentes fases: La primera fase, fue de información e investigación, fase dos fue de análisis y tres de intervención y restauración.

En el año 2000 y desde el propio ayuntamiento de Iznájar se redactan las Bases para el Concurso de Propuestas de Actuación sobre el Castillo; concurso que fue adjudicado a la propuesta presentada por el equipo compuesto por los arquitectos Arturo Ramírez Laguna, Piedad Aroca Pavón y Carmen Castro Alba.

Según el trabajo de campo realizado en diciembre de 2002, se encuentra en un estado de abandono y progresivo deterioro, entre los lienzos que conforman el recinto amurallado exterior cabe destacar el buen estado de conservación del situado al suroeste, siendo el único que conserva su trazado completo.

Los otros dos lienzos, situados al sur y al este, muestran múltiples perforaciones que han interrumpido la continuidad original de sus adarves. Las torres, situadas en dichos lienzos tienen importantes filtraciones que están acelerando su degradación.

El patio de armas destaca por la buena conservación del aljibe, aunque existe abundante vegetación que crece de forma salvaje, haciendo inviable la visita al conjunto.

En el 2006-2007 se considera necesario empezar con las intervenciones, dándole prioridad a las intervenciones destinadas a la consolidación de las estructuras existentes, evitando el progresivo deterioro de las mismas. Para ello fue necesario efectuar una limpieza y resanado de sus muros, reponiendo, de forma puntual, en sitios puntuales.

Se realizaron  excavaciones arqueológicas en las que se localizaron restos de cerámica, puntas de flecha, balas de cañón. Posteriormente se adecuaron los espacios visitables mediante la colocación de elementos de carpintería y estructuras metálicas, siendo la última intervención el drenaje de parte del foso.

El 30 de junio de 2010 el castillo de Iznájar abre sus puertas recuperándose el monumento más emblemático de su Patrimonio Histórico.

El pueblo de Iznájar recupera su propia historia, al viejo Hisn-Ashar, un símbolo de los castillos roqueros de Al-Andalus, cuya construcción se inició en el siglo VIII y que sufrió numerosas reconstrucciones y ampliaciones hasta el siglo XV.

Las obras fueron promovidas por el Ayuntamiento de Iznájar con subvenciones procedentes de los Ministerios de Fomento y Cultura, la Diputación de Córdoba y la aportación económica del Ayuntamiento.

Hoy, presentamos una rehabilitación integral (lienzos, murallas, torres…) que ha  sido reforzada por los interesantes estudios y excavaciones arqueológicas, sufragadas por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y dirigidas por los arqueólogos Sonia Bordes García y Ángel Rodríguez Aguilera y la ejecución material de los trabajos realizada con apoyo técnico de GESPAD AL-ANDALUS, S.L., habiendo participado activamente en los trabajos de excavación y documentación los arqueólogos Julia Rodríguez Aguilera, José García-Consuegra Flores y José Jiménez Trigueros.